A las 5 de la mañana del 28 de junio de 2009 decenas de militares armados hasta los dientes irrumpieron en una casa en Tegucigalpa, secuestraron en pijama y adormilado al hombre que allí residía, lo metieronen un avión, hicieron una escala técnica en la base militar estadounidense de Palmerola y lo dejaron en Costa Rica.
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