Comités y brigadas por la democracia. Aulas públicas, encuentros interdisciplinarios y debates. Fotógrafos, videastas, dibujantes y radialistas. Organizaciones negras, faveleras y LGTB. Movimientos sin tierra, sin techo y, sobre todo, sin miedo. El fascismo amenaza a Brasil y la ciudadanía se juega el destino de la libertad.
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