La hoja de coca no es cocaína


El gesto

01 de marzo del 2009

La tomó entre sus manos y la elevó al cielo, para que todos los solemnes concurrentes vieran su verde profundo nacido en las yungas del Chapare, para mostrar su naturaleza sagrada. Y mascó un puñado de hojas de coca. “Si esto es una droga, entonces deberían encarcelarme”, subió la apuesta el presidente Bolivia, Evo Morales, ante los incrédulos representantes de 53 países miembros de la Comisión sobre Drogas Narcóticas de la ONU.

“No es una droga, es una medicina”. Fue la categórica frase del presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, que de esta manera pidió que se retire a esta planta sagrada de la lista de sustancias prohibidas, que elabora anualmente la Organización de las Naciones Unidas.

“La hoja de coca no es cocaína, no es nociva para la salud, no provoca males físicos ni dependencia. Estas hojas son cultivadas desde hace 3 mil años y son el símbolo de la identidad y la cultura de los pueblos andinos”. Continuó el alegato de Morales, presidente de la Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba y orgulloso cocalero.

Fue un desafío mayúsculo. Toreó a los ministros de Justicia e Interior de los 53 países miembros de la Comisión sobre Drogas Narcóticas. “Soy cocalero, dirigente de los cocaleros, cultivo y pijcho (masco) hojas de coca. Soy cocalero”. Les espetó.

En 1997 el gobierno del dictador Hugo Banzer, bajo el lema “coca cero”, inició un plan de erradicación planificado en oficinas de la DEA para acabar con los cultivos ilegales. Vaya paradoja. Estados Unidos, el primer consumidor mundial de drogas ilícitas, hace décadas ha iniciado una guerra contra el cultivo de la hoja de coca, con el objetivo de ejercer control en la región y con la connivencia de los gobiernos neoliberales y cómplices. Por eso, Evo expulsó en septiembre de 2008 de Bolivia a la agencia estadunidense antidroga (DEA).

La hoja de coca para ser convertida en droga necesita de 9 ingredientes más. ¿Acaso a alguien se le ocurrió erradicar la cebada o la uva para combatir el alcoholismo? ¿Por qué también pretenden desconocer su uso medicinal? ¿Ignoran que desde tiempos milenarios se utiliza la coca para lidiar contra el mal de altura y la diabetes? ¿Y que millones de personas mascan esta planta sagrada, en Bolivia, Perú, y también la Argentina, Ecuador y Colombia?.

“La hoja de coca no es cocaína”. Producto de esa falsa creencia los productores de esta hierba “falsamente hemos sido acusados de narcotraficantes y de cocaineros”, advirtió siempre Evo, quien siempre reafirmó: ”No somos de la cultura de la cocaína, menos de la drogadicción. Lamentablemente ese problema ilegal ha sido importado y lo peor es, hermanos de Chile, que la lucha contra el narcotráfico sólo es un pretexto para que el gobierno de Estados Unidos pueda imponer y condicionar a nuestros gobiernos”.

Entonces Evo dijo: “No es una droga, es una medicina”. Y muchos habrán dicho –o pensado-: “otra vez este indio”. Porque de eso se trata. Lo que Evo está diciendo al señalar la hojita que tiene entre sus manos: estamos en otro tiempo, hemos soportado 500 años que nos digan que si y que no. Ese tiempo hemos resistido, como pueblo, como cultura. Hemos resistido y esta hoja “no es una droga, es una medicina”.
Y haciéndola girar entre sus oscuros dedos, repite, va a quedar como una voz que no pide acuerdo sino que dice su verdad: La hoja de coca no es cocaína, no es nociva para la salud, no provoca males físicos ni dependencia. Estas hojas son cultivadas desde hace 3 mil años y son el símbolo de la identidad y la cultura de los pueblos andinos.

Eso es Evo.
Eso es la hojita que tiene entre sus dedos ante ministros del mundo y grandes potencias: 3 mil años de historia. No es cocaína. Eso lo inventaron ustedes, dice sin decirlo. Y que la coca sea cocaína es un problema de ustedes, de sus pueblos. Y lo sentimos.

Seguiremos sembrando esta maravillosa historia. ¿No se dan cuenta de que es un símbolo? Durante 500 años, la fuerza la sacamos de esta hoja medicinal, maravillosa. Y ustedes pretenden que arrasemos nuestra cultura, los 3.000 años porque ustedes hicieron de esta hoja una droga.

No es una droga. La hacen. Y la recomendamos como curativa. Es la voz de Evo, que es la voz de los pueblos andinos, de los pueblos de esta América oscura. Y si esa hoja sigue viva es porque nuestros pueblos viven. Eso es Evo. Bolivia.
Quedó, como aclaración, la luz de las palabras: “… la lucha contra el narcotráfico sólo es un pretexto para que el gobierno de Estados Unidos pueda imponer y condicionar a nuestros gobiernos”.

Y no, señores del imperio: “No es una droga, es una medicina”. Es, fue el gesto de Evo Morales Ayma.

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categoría: américa latina