Creer o reventar. No hay término medio. Se cree o no se cree. Y cuando se cree, es con fervor. Con tanto. Y en estas lides no hay lugar para la tibieza ni pasiones edulcoradas: el fútbol es como la fe. Es solo para creyentes. No se la analiza, no se buscan explicaciones lógico-racionales, no se hacen tratados científicos. No. Se cree sin preguntar razones.
Leer el resto de la nota »
